Tu intestino sabe cosas que tu cardiólogo todavía no te dijo. Un estudio publicado en la revista Plos Medicine identificó nueve moléculas que produce la microbiota intestinal y que, al aparecer en la sangre, anticipan el riesgo de sufrir un infarto.
El trabajo, liderado por la epidemióloga Danxia Yu y realizado en más de 8.000 personas de diversas etnias, analizó cinco grupos de seguimiento prospectivo. El resultado fue claro: por cada incremento estándar en la concentración de estas nueve moléculas en sangre, la probabilidad de desarrollar enfermedad coronaria sube entre un 18% y un 27%, incluso cuando se controlan factores como la edad, los hábitos y el peso.
Lo más importante del hallazgo es que refuerza la existencia de un “eje intestino-cerebro-corazón”: la salud del corazón no depende solo del colesterol o la presión arterial, sino también del equilibrio de los microbios que viven en tu intestino.
La dieta, la composición de la microbiota y el metabolismo interno impactan directamente sobre el riesgo cardiovascular. Y esto abre la puerta a nuevas formas de diagnóstico y prevención.
¿Cuándo va a ser la salud intestinal parte de los chequeos de rutina que hacemos todos los años?



