Una disposición que generó incredulidad en todo el mundo establece que los niños menores de cinco años deberán pagar una tarifa en dólares para poder participar en actividades de pesca. La medida, que parece sacada de una historia de humor pero es completamente real, fue adoptada en una jurisdicción internacional y rápidamente se convirtió en noticia global.
El requisito de abonar en dólares aplica incluso para los más pequeños, lo que generó el rechazo inmediato de familias y organizaciones defensoras de la infancia. Los que impulsan la medida argumentan que se trata de una tarifa de acceso a los recursos naturales que busca financiar la conservación del ecosistema y la regulación de la actividad pesquera.
La polémica instaló un debate más amplio sobre la monetización del acceso a actividades recreativas en la naturaleza y sobre hasta qué punto los gobiernos pueden establecer requisitos económicos que afectan incluso a los sectores más vulnerables. En las redes sociales, la noticia generó una avalancha de reacciones que combinaron la indignación con el humor ante lo insólito de la situación.
Fuente: Los Andes



