A partir de los 30 años, el cuerpo empieza a perder masa muscular y coordinación si no se lo trabaja. Pero según Justin Lienhard, ex ranger del ejército estadounidense y entrenador de fuerza funcional, ese deterioro no es inevitable. Lo que hay que cambiar es el enfoque del entrenamiento: dejar de ir al gimnasio para verse bien y empezar a ir para funcionar.
Lienhard identifica la potencia explosiva como lo primero que se pierde con los años: la capacidad de generar fuerza rápido, que se usa desde frenar una caída hasta reaccionar en una situación inesperada. Para trabajarla, recomienda movimientos explosivos como lanzamientos de pelota medicinal, ejercicios laterales y rotacionales en lugar de solo movimientos en línea recta, y saltos y subidas de escaleras.
El resto de sus principios incluyen ejercicios unilaterales (trabajar un lado del cuerpo a la vez) y desarrollar movilidad completa de cadera. La idea es construir un cuerpo que pueda adaptarse a entornos variados, no solo levantar peso en una máquina.
La clave, según Lienhard, es pensar a largo plazo: no en los músculos que vas a tener en tres meses, sino en la calidad de vida que vas a tener en 20 años.
Fuente: Infobae



