Argentina llegó a un acuerdo con el staff del Fondo Monetario Internacional para desbloquear un desembolso de USD 1.000 millones correspondiente a la aprobación de la segunda revisión del programa económico vigente. La noticia fue celebrada de inmediato por el Gobierno nacional, que la interpretó como un respaldo internacional a la política de ajuste y saneamiento fiscal que lleva adelante la administración Milei.
El desembolso llega en un momento estratégico: las reservas del Banco Central necesitan refuerzo y el acuerdo con el FMI da señales positivas a los mercados financieros que siguen de cerca la evolución de la deuda y del programa económico argentino. La aprobación de la segunda revisión implica que el organismo internacional considera que el país está cumpliendo con las metas acordadas.
El ministro Caputo, quien viajó a Washington para destrabar los fondos, regresa con un resultado concreto que refuerza la posición negociadora del Gobierno ante futuros vencimientos de deuda. El acuerdo también envía una señal a los inversores privados sobre la viabilidad del programa económico en curso.
Fuente: Infobae



