Las autoridades de Mendoza detectaron una maniobra fraudulenta que pone en riesgo la seguridad vial de todos los que circulan por las calles de la provincia: una mujer fue detenida acusada de haber emitido 3.500 certificados médicos falsos para que personas sin los requisitos médicos necesarios obtuvieran su licencia de conducir.
La magnitud de la operación es alarmante: si cada certificado apócrifo derivó en una licencia obtenida de manera irregular, estaríamos hablando de miles de conductores circulando por las rutas y calles mendocinas sin haber acreditado que tienen las condiciones físicas y psíquicas para manejar un vehículo. Entre los beneficiados podría haber personas con problemas de visión, medicación incompatible con la conducción u otras condiciones que los inhabilitan.
La investigación continúa para determinar si la detenida actuaba sola o si formaba parte de una red más amplia con ramificaciones en otros puntos del sistema de emisión de licencias. Las autoridades también evalúan la posibilidad de revocar las habilitaciones obtenidas a través de los certificados fraudulentos.
Fuente: Los Andes



