La disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) dejó a miles de beneficiarios en una situación de extrema vulnerabilidad en materia de salud. En San Juan, alrededor de 7.000 afiliados —entre militares retirados, activos y sus grupos familiares— enfrentan un calvario para acceder a las prestaciones que les corresponden.
Los afectados describen un panorama caótico: autorizaciones demoradas, prestaciones rechazadas, medicamentos sin cobertura y una ausencia de respuestas claras sobre cuál será el organismo que en adelante se hará cargo de su atención médica. La situación genera angustia especialmente entre los adultos mayores y los pacientes con enfermedades crónicas.
Desde el gobierno nacional se han esbozado algunos lineamientos sobre el futuro de la cobertura, pero las definiciones concretas siguen sin llegar. Mientras tanto, los afiliados reclaman soluciones urgentes y denuncian que el Estado les está fallando en uno de los derechos más elementales: el acceso a la salud.
Fuente: Tiempo de San Juan



