Mientras los gobiernos de todo el mundo gastan fortunas en políticas para subir la tasa de natalidad sin resultados, una investigación de la Universidad de Stanford encontró algo inesperado: las parejas donde ambos hacen home office al menos un día por semana tienen un 14% más de hijos que las que trabajan solo de manera presencial. En Estados Unidos, el número llega al 18%.
El estudio analizó a 100.000 personas en 38 países entre 2023 y 2025, en conjunto con el King’s College de Londres y el Instituto Ifo de Alemania. Y aisló el efecto del teletrabajo controlando factores como edad, educación, estado civil e hijos previos. La conclusión fue clara: la flexibilidad para conciliar vida laboral y familiar importa más que el sueldo o la estabilidad laboral a la hora de planificar tener hijos.
El trabajo en casa hace que “la conciliación de la vida familiar y profesional se vuelva más sencilla”, lo que permite a personas de entre 20 y 45 años planificar familias más grandes. Los investigadores sugieren que esto podría ser una pista para los países con tasas de natalidad en caída.
Resulta que lo que más le importa a una pareja para tener hijos no es la plata: es el tiempo. Y el home office da tiempo.
Fuente: Infobae



