La Gendarmería Nacional y la Aduana Argentina desarticularon en el paso Cristo Redentor una operación de tráfico de personas que funcionaba con una logística sorprendentemente organizada. Dos ciudadanos bolivianos fueron detenidos cuando intentaban facilitar el cruce ilegal de un grupo de migrantes hacia Chile, cobrando por el servicio la suma de 70.000 pesos chilenos por persona, un monto que equivale a varios días de salario mínimo en ese país.
Los detenidos, que según las primeras informaciones contaban con experiencia previa en este tipo de operaciones, utilizaban el cruce cordillerano aprovechando los momentos de mayor flujo de vehículos para pasar desapercibidos. El método consistía en mezclar a los migrantes irregulares entre viajeros comunes y distribuirlos en distintos vehículos para minimizar el riesgo de ser detectados en los controles.
La operación que permitió capturarlos fue el resultado de un trabajo de inteligencia previo que venía monitoreando los movimientos en la zona fronteriza. Los efectivos de Gendarmería actuaron en el momento justo y lograron interceptar el grupo sin que los traficantes pudieran alertar a sus contactos del otro lado de la cordillera.
Los dos detenidos fueron puestos a disposición de la Justicia federal de Mendoza, que investiga la causa por el delito de tráfico de personas agravado. Las autoridades trabajan para determinar si los dos arrestados son cabecillas de la red o si responden a una organización mayor con ramificaciones en varios países de la región. Los migrantes que intentaban cruzar recibieron asistencia y serán derivados a organismos de ayuda humanitaria.
Fuente: Los Andes



