El Régimen de Incentivos para la Modernización Industrial (RIMI) entró en plena vigencia, ofreciendo a las pequeñas y medianas empresas del país una nueva herramienta para acceder a beneficios que impulsen su modernización y competitividad. El programa contempla ventajas impositivas y facilidades de financiamiento para las pymes que cumplan con los requisitos establecidos.
Para acceder al RIMI, las empresas interesadas deberán inscribirse a través de los organismos habilitados y presentar la documentación que acredite su condición de pyme y el cumplimiento de los criterios de la normativa. El proceso de adhesión está diseñado para no generar una carga burocrática excesiva para los empresarios.
El lanzamiento es bienvenido por las cámaras empresariales, que venían reclamando herramientas concretas para apoyar la reconversión productiva del sector. Las pymes representan la columna vertebral del empleo privado en Argentina y cualquier estímulo a su desarrollo tiene impacto directo sobre la generación de trabajo y la actividad económica regional.
Fuente: MDZ



