Javier Milei y Antonio Kast compartieron una jornada de trabajo en la Casa Rosada que fue mucho más que un encuentro protocolar entre jefes de Estado vecinos. La afinidad ideológica entre ambos mandatarios, que comparten una visión libertaria de la economía y una posición dura frente a la inseguridad y el narcotráfico, fue el punto de partida para una agenda de acuerdos que busca traducir esa sintonía en políticas concretas.
En materia comercial, los presidentes avanzaron en la simplificación de los procedimientos para el intercambio de bienes entre Argentina y Chile, con especial énfasis en el paso fronterizo del Corredor Bioceánico que es clave para las exportaciones de ambos países hacia los mercados del Pacífico y el Atlántico. Los ministros de Economía de ambas naciones firmaron un memorándum de entendimiento para agilizar los trámites aduaneros.
En seguridad, el acuerdo más relevante tiene que ver con el intercambio de información de inteligencia sobre organizaciones criminales que operan en los dos países y que han aprovechado la frontera compartida para sus actividades. El narcotráfico y el contrabando fueron identificados como las principales amenazas transnacionales que requieren una respuesta coordinada.
La reunión también tuvo una dimensión simbólica que no pasó desapercibida: Kast y Milei representan la rama más radical del conservadurismo libertario en América del Sur y su alianza manda una señal al continente sobre la consolidación de un bloque ideológico que tiene cada vez más peso en la región. Los analistas ya empezaron a discutir si este eje puede convertirse en un factor de influencia real en la política latinoamericana.
Fuente: MDZ



