La situación judicial de Francisco Ontiveros y Brisa Ocampo se complica cada vez más. La investigación por la megaestafa contra feligreses de una iglesia sanjuanina acumula nuevas denuncias y el monto total ya roza los 300 millones de pesos.
El modus operandi era de manual: crearon las empresas “Green House” y “Green House Fintech”, prometían retornos de entre el 4% y el 6% semanal —llegando a veces al 20% mensual— y usaban la confianza dentro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para captar nuevas víctimas.
Abrieron oficinas físicas en Santa Lucía y Capital, inventaron contratos con números prolijitos y hasta hablaban de inversiones en minería sanjuanina y empresas del exterior. Todo era cartón pintado: no tenían CUIT ni documentación formal.
Las víctimas entregaron no solo plata en efectivo sino también autos —un Citroën Picasso, un Ford Explorer y una Yamaha FZ— y transferencias en pesos y dólares. Todo se derrumbó en septiembre de 2025 cuando los pagos dejaron de llegar.
Hay 37 denuncias formales que empezaron en 138 millones y ya superaron los 300. El fiscal Eduardo Gallastegui sigue apretando. ¿Cuántos millones más van a aparecer?
Fuente: Tiempo de San Juan



