El futbolista de Gimnasia y Esgrima de Jujuy que causó un tremendo revuelo al gritar “bomba” a bordo de un vuelo comercial salió en libertad tras ser detenido, pero su situación legal dista de estar resuelta. El jugador presentó su versión de los hechos en un descargo que generó más preguntas que respuestas sobre lo que realmente ocurrió en ese avión.
El episodio obligó a la evacuación del vuelo y movilizó a los equipos de seguridad aeroportuaria, generando un caos que se extendió durante horas. Las autoridades aeronáuticas y la Justicia iniciaron actuaciones para determinar si la conducta del futbolista encuadra en figuras delictivas que van más allá de una simple imprudencia.
El club al que pertenece el jugador tomó distancia del incidente, mientras que el entorno del futbolista sostiene que se trató de un malentendido de proporciones. Lo que está claro es que las consecuencias de ese grito en la cabina aún están lejos de cerrarse y que el deportista deberá responder ante la Justicia por lo ocurrido.
Fuente: MDZ



