Cuando en mayo asuman los nuevos legisladores en Mendoza, el tablero político provincial va a quedar así: Cambia Mendoza y La Libertad Avanza con bloques separados, pese a haber arrasado juntos en las elecciones de octubre, donde se llevaron más del 50% de los votos y 29 de 48 bancas en Diputados y 25 de 38 en el Senado.
Dentro de Cambia Mendoza, la cosa también se complica: hay dos UCR que no se hablan. Por un lado, la UCR de Cornejo con 13 diputados; por el otro, la UCR de Petri, bautizada “Mendocinos por el Futuro”, con 7 bancas. Y La Libertad Avanza tiene sus propios 7 diputados. Cada uno en su esquina.
El presidente de la Cámara, Andrés Lombardi, anticipó que van a necesitar “mayor respeto por las minorías” para que esto funcione. Hablar de diálogo y de trabajo conjunto sin perder cada uno su identidad es el desafío.
El PRO, por su parte, ya aclaró que no son aliados de nadie: la diputada Cintia Gómez fue taxativa: “No somos aliados”. Evaluarán cada proyecto de ley por separado. El poder está concentrado, pero repartido. Habrá que ver si eso suma o resta.
Fuente: Los Andes



