A las 5 de la madrugada, en la Avenida de Circunvalación a la altura de la Ruta Provincial 14, un conductor alcoholizado perdió el control del vehículo, se estrelló contra el guardarrail y el auto giró varias veces a lo ancho de la calzada. De milagro no chocó con nadie más.
La policía identificó al conductor como Carlos Rubén Quiroga. Cuando llegaron al lugar, el hombre “se había quedado dormido al volante” según el parte policial. El test de alcoholemia fue contundente: 1,80 gramos de alcohol por litro de sangre, tres veces y media el límite legal de 0,50 g/l.
Por increíble que parezca, el accidente no dejó heridos. Solo hubo daños materiales al auto, que quedó bastante comprometido. Pero bien podría haber terminado mucho peor.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la peligrosidad de manejar en ese estado, especialmente en las primeras horas de la mañana cuando los controles son más escasos.
Fuente: Tiempo de San Juan



