Si tenés las rodillas resentidas, las caderas que crujen o simplemente querés unas piernas más fuertes sin matarte en el proceso, esto te interesa. Korey Rowe, entrenador neoyorquino especializado en movilidad funcional, diseñó una rutina de cuatro ejercicios que cualquiera puede hacer en casa o en el gimnasio.
La clave está en combinar fuerza y movilidad en una sola sesión. Según una investigación publicada en The Lancet, los programas que trabajan ambas cualidades al mismo tiempo reducen el riesgo de lesiones musculoesqueléticas en un 28% en adultos activos.
Los cuatro movimientos son: peso muerto con posición dividida y talones elevados (activa glúteos y femorales, 3 series de 8 a 10 repeticiones por lado), flexión de cadera con piernas separadas y rotación interna (mejora movilidad de cadera, 3 series de 10 a 12), sentadilla supinada con eversión de pie (trabaja el equilibrio del pie, 3 series de 8 a 10) y flexión plantar de tobillo (fortalece pies y tobillos, 3 series de 15 a 20).
Rowe recomienda empezar solo con el peso corporal para dominar la técnica antes de agregar carga. Dos o tres veces por semana es suficiente para ver resultados concretos en pocas semanas.
¿Cuándo fue la última vez que entrenaste las piernas de verdad?
Fuente: Infobae



