Treinta años después del crimen que conmocionó a San Juan, el ingeniero Juan José Balmaceda volvió a casarse. El 14 de marzo contrajo matrimonio en una parroquia del centro de la provincia. Para muchos, el nombre le resulta conocido: fue durante años el principal sospechoso del asesinato de su esposa, la psicóloga María Rosa Pacheco, en 1996.
Balmaceda y su hermano Jorge Luis estuvieron presos casi tres años en prisión preventiva. Pero en septiembre de 1999 fueron absueltos y quedaron libres. El crimen de Pacheco nunca fue resuelto. Ella desapareció el 2 de junio de 1996 cuando volvía de visitar a su mamá enferma en el hospital. Su auto apareció quemado cerca de un dique. Sus restos fueron hallados dos meses después.
La historia judicial tampoco terminó bien para los Balmaceda: pidieron compensación por la prisión preventiva injusta y los rechazaron en todas las instancias, incluso en la Corte Suprema, en febrero de 2025. Ahora llevan el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Un crimen que sigue abierto, una familia que busca justicia, y un hombre que intentó rehacer su vida. La historia de María Rosa Pacheco no cierra.
Fuente: Tiempo de San Juan



