El otoño llegó al calendario pero no al termómetro. Mendoza se prepara para vivir una semana inusualmente cálida, con temperaturas máximas que podrían alcanzar los 35 grados en varios días del período. Los meteorólogos confirmaron el pronóstico y advirtieron que este tipo de eventos de calor tardío, si bien no son totalmente inéditos, se están volviendo más frecuentes en la región.
El Servicio Meteorológico Nacional atribuye el fenómeno a una configuración atmosférica particular que está bloqueando el ingreso de masas de aire frío desde el sur. Esta situación, combinada con la baja humedad característica de Mendoza, genera una sensación térmica todavía más intensa que las temperaturas medidas en la sombra.
Las autoridades sanitarias provinciales hicieron un llamado a la precaución, especialmente para adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas. Recomendaron hidratación frecuente, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a síntomas de golpe de calor como mareos, confusión o pérdida de conciencia.
El pico de calor se esperaría para los primeros días de la semana, con una caída gradual de las temperaturas hacia el fin de semana. Para entonces se prevé el ingreso de un frente frío que finalmente instalará las condiciones otoñales en la provincia y dará alivio a quienes ya esperan con ansias el cambio de estación.
Fuente: Los Andes



