Diez mil conflictos laborales por año. Ese es el número que maneja la Oficina de Conciliación Laboral de Mendoza (OCL), el organismo encargado de mediar entre empleadores y trabajadores que llegan a la instancia de un despido o un conflicto de trabajo antes de que el caso llegue a la Justicia. La cifra, que equivale a casi treinta casos por día hábil, refleja la magnitud de un problema que el mercado laboral mendocino arrastra de manera estructural.
Frente a ese volumen, la OCL anunció un proceso de modernización que apunta a agilizar los tiempos de resolución y a reducir la carga de trabajo que hoy se acumula en el organismo. La digitalización de expedientes, la implementación de audiencias virtuales para casos de menor complejidad y la incorporación de nuevos mediadores forman parte del paquete de medidas que se pondrá en marcha en los próximos meses.
Los datos internos del organismo muestran que en 2025 se alcanzaron acuerdos en más de la mitad de los casos ingresados, lo que representa un alivio tanto para los trabajadores que recuperan parte de sus acreencias sin pasar por un juicio, como para las empresas que evitan la incertidumbre y los costos de un proceso judicial prolongado. Sin embargo, el porcentaje de casos que no llegan a acuerdo y deben pasar a instancias judiciales sigue siendo alto.
Los especialistas en derecho laboral mendocino señalan que el aumento sostenido de casos en la OCL refleja tanto la fragilidad del empleo formal como la mayor conciencia de los trabajadores sobre sus derechos. “Cada vez más personas conocen que existe este mecanismo y lo utilizan”, explicó un abogado laboralista que participa regularmente de las audiencias. La modernización del organismo apunta a que ese acceso sea más ágil y efectivo.
Fuente: Los Andes



