¿Abrís el ropero a la mañana y sentís que no tenés nada para ponerse aunque esté lleno? El problema casi siempre no es la ropa: es cómo está guardada. El método KonMari, desarrollado por la experta japonesa Marie Kondo, tiene una respuesta simple: doblar en vertical.
La lógica es clara. Cuando apilás remeras una sobre otra, la gravedad aplasta las de abajo, las arruga y las condena al olvido. Sacar una del medio derrumba todo. En cambio, al doblar en vertical cada prenda funciona como un libro en un estante: la ves, la sacás y el resto no se mueve.
Cómo hacerlo paso a paso:
- Alisá la prenda sobre una superficie plana antes de empezar.
- Doblá los laterales hacia el centro, metiendo las mangas hacia adentro, hasta formar un rectángulo largo.
- Llevá el borde inferior hacia arriba, cerca del cuello, dejando un pequeño margen libre.
- Doblá en dos o tres partes hasta obtener un paquete rectangular compacto.
- Prueba final: apoyá la prenda sobre la mesa. Si se mantiene parada sola, está bien doblada.
Una vez que tenés todos los paquetes listos, acomodalos en filas paralelas dentro del cajón o en cajas organizadoras. Podés ordenarlos por color, por tipo de prenda o por frecuencia de uso: lo que funcione para tu rutina.
El resultado es inmediato: visibilidad total de todo lo que tenés, sin tener que revolver, y cajones que aguantan el orden aunque los uses todos los días.
Si en tu casa el placard es un caos permanente, este es el fin de semana para probarlo.
Fuente: Diario de Cuyo · 28 de octubre de 2026
Fuente: Diario de Cuyo