El técnico portugués Leonardo Jardim salió a hablar después de que Flamengo le ganara 3 a 2 a Atlético Mineiro en el Maracaná, y dejó una frase que encendió la discusión en Brasil: cree que su equipo puede llegar a la final de la Copa Libertadores, aunque en la cancha ya quedó eliminado.
«Yo creo que es posible. Está en manos de nuestro departamento jurídico y no voy a decir más nada», declaró Jardim cuando le preguntaron por el recurso que el club presentó ante la Conmebol para que Estudiantes quede afuera de la final por haber usado a Marcos Rojo en la revancha de la semifinal.
El argumento de Flamengo es que el TAS —el Tribunal Arbitral del Deporte— autorizó la participación del defensor de forma provisional, pero dejó en claro que las consecuencias deportivas y disciplinarias correrían por cuenta del club argentino y del jugador. Eso es exactamente lo que el Rojo brasileño quiere que la Conmebol haga cumplir.
Estudiantes ya presentó su descargo ante el organismo. La postura del Pincha es que el propio TAS habilitó a Rojo mediante una medida cautelar, y que eso es suficiente para validar su clasificación. Hasta ahora, ningún dirigente del club platense salió a mostrar preocupación en público: el foco está puesto en la organización de la venta de entradas para la final ante Palmeiras, programada para el 28 de noviembre en el estadio Centenario de Montevideo.
La Conmebol tiene fecha para resolver: según ESPN Brasil, el 12 de noviembre el organismo anunciará su determinación. Hasta entonces, la final tiene dos candidatos a ocupar el lugar de Estudiantes si el fallo los perjudica.
Lo que viene es simple pero tenso: si la Conmebol le da la razón a Flamengo, la final cambia de protagonistas a menos de tres semanas del partido. Si ratifica a Estudiantes, el Pincha juega en Montevideo con todo en regla.
Fuente: Olé · 26 de octubre de 2026
Fuente: Olé