Casi un año después de aquella final de Copa Argentina, Argentinos Juniors e Independiente Rivadavia vuelven a verse las caras con mucho más que tres puntos en disputa. El partido se juega este lunes en el estadio Diego Armando Maradona, en La Paternal, y el que pierda puede despedirse de tres competencias de un saque.
Así de brutal es el contexto: el perdedor queda prácticamente eliminado de la tabla anual, sale de los playoffs del Clausura y, encima, se complica seriamente para la Copa Libertadores 2027. El ganador, en cambio, llega a las últimas dos fechas peleando por una nueva estrella.
Los números previos favorecen al local. El Bicho no perdió ningún partido como local en todo el Clausura, mientras que la Lepra apenas ganó un partido de visitante en el torneo. Esa diferencia de rendimiento es el primer dato que pesa antes del pitazo inicial.
Pero la historia reciente le da oxígeno a los mendocinos. En el Torneo Apertura, con bastante menos en juego, Independiente Rivadavia le ganó 3 a 1 a Argentinos en La Paternal. El recuerdo está fresco y sirve de combustible.
El antecedente más emotivo, claro, es la final de Copa Argentina del 4 de noviembre de 2025. Aquella noche, la Lepra venció en los penales al Bicho y se consagró campeón. El técnico Alfredo Berti lo resumió con una frase que quedó grabada: «Quedaron en la gloria eterna». Hoy, 356 días después, los mismos protagonistas vuelven a cruzarse con un título al alcance.
El partido no define un campeón de manera directa, pero en la práctica tiene el mismo peso emocional y deportivo que aquella copa. Tres torneos, noventa minutos, dos equipos que ya saben lo que es jugarse todo entre ellos.
Lo que viene: las últimas dos fechas del Clausura definirán si alguno de los dos puede sostener la pelea o si el golpe de este lunes los deja definitivamente afuera del mapa.
Fuente: Olé · 26 de octubre de 2026
Fuente: Olé