Cristina Fernández de Kirchner abrió la puerta a competir en las elecciones presidenciales de 2027. Lo hizo en una entrevista con The Washington Post, realizada en el departamento del barrio porteño de Constitución donde cumple prisión domiciliaria. La frase fue directa: «Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?».
No es un lanzamiento formal. Pero sí es la definición más concreta que ella misma dio hasta ahora sobre su rol en el próximo ciclo electoral. Hasta este momento, eran otros dirigentes del peronismo los que especulaban con esa posibilidad.
El problema es la condena. La Corte Suprema confirmó en junio de 2025 la sentencia de la causa Vialidad: seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Con ese fallo vigente, Cristina no puede presentarse a ningún cargo electivo.
Su defensa llevó el caso ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, denunciando irregularidades en el proceso judicial y pidiendo que se revierta la inhabilitación. El camino, sin embargo, tiene techo: el Comité no puede anular sentencias argentinas, y cualquier resolución favorable todavía tendría que abrirse paso dentro del sistema judicial nacional.
En el entorno de la expresidenta miran con atención el caso de Lula da Silva: estuvo preso, logró que sus condenas fueran anuladas y volvió a la Presidencia de Brasil. Su abogado Rafael Valim también integra la defensa de Cristina, aunque los sistemas judiciales son distintos.
La declaración llega en un momento clave para el peronismo, que todavía no tiene candidato presidencial definido para 2027. Cristina sigue al frente del Partido Justicialista y mantiene peso dentro de la oposición, pero la interna está lejos de cerrarse.
En la misma entrevista, la expresidenta cuestionó la gestión de Javier Milei, señaló que parte de su electorado muestra frustración por la falta de mejoras concretas, y reconoció errores del peronismo durante la administración de Alberto Fernández, especialmente en materia de salarios y poder adquisitivo.
El escenario político quedó abierto. Si la inhabilitación no cae antes de las elecciones, la frase queda como señal política. Si cae, el tablero del peronismo se reorganiza por completo.
Fuente: Diario de Cuyo · 2 de noviembre de 2026
Fuente: Diario de Cuyo