Los detenidos por la muerte del niño Ángel, cuyo caso conmociona a la Argentina desde que se conocieron los primeros detalles, rompieron el silencio con una declaración contundente: “Yo no maté a mi bebé”. La versión que ofrecieron los acusados contradice en puntos clave los testimonios que ya habían aportado otros actores en la causa.
Las declaraciones de los detenidos llegan en un momento en que la Justicia patagónica trabaja para reconstruir con exactitud la cronología de los hechos y determinar cuál fue el papel de cada persona en el entorno del pequeño. Los resultados de la autopsia, que confirmaron la existencia de marcas compatibles con una situación violenta, son el elemento central del expediente.
La causa sigue generando indignación en la sociedad, que reclama que la Justicia actúe con rapidez y sin que ningún responsable quede impune. El padre del niño, que ya habló públicamente con un desgarrador relato, sigue reclamando justicia mientras el proceso judicial avanza hacia una etapa de mayor definición.
Fuente: MDZ



