El conflicto en FATE, la icónica fábrica de neumáticos argentina, entró en una nueva fase de tensión: los trabajadores despedidos convocaron a una marcha hacia Plaza de Mayo para visibilizar su situación y presionar por una solución, mientras que en el Gobierno nacional ya se evalúa la posibilidad de una intervención estatal en la empresa.
La hipótesis de una intervención en FATE sería un movimiento de alto impacto político para la administración de Javier Milei, que ha hecho de la no intervención en el mercado uno de sus principios doctrinarios. Sin embargo, la magnitud del conflicto y la cantidad de empleos en juego parecen abrir una excepción en el análisis oficial.
Los trabajadores, por su parte, insisten en que los despidos fueron injustificados y en que la empresa tiene capacidad para sostener la fuente de trabajo. La marcha es el modo de llevar el conflicto al corazón del poder político y de forzar una respuesta que hasta ahora no llegó por los canales del diálogo institucional.
Fuente: MDZ



