Un británico de 57 años abrazó a su madre este lunes frente a una multitud en Hull, Inglaterra. No se habían visto en casi tres décadas. Karl Bushby había salido de Punta Arenas, Chile, el 1 de noviembre de 1998 con la idea de volver a casa caminando, y recién lo logró el 2 de noviembre de 2026.
La aventura se llamó Expedición Goliat y tuvo dos reglas únicas: no usar ningún medio de transporte para avanzar y no volver a casa hasta terminar el recorrido. Con esas dos condiciones y unos pocos cientos de dólares en el bolsillo, Bushby empezó a caminar hacia el norte.
El recorrido lo llevó por toda América hasta Alaska, luego cruzó el estrecho de Bering hacia Rusia, siguió por Asia y finalmente entró a Europa. En el camino atravesó el Tapón del Darién, desiertos, selvas y territorios helados. Cuando el agua le cortaba el paso, nadaba.
El último gran obstáculo fue el canal de la Mancha, que cruzó a nado el 5 de octubre de 2026. Todavía le quedaban unos 400 kilómetros para llegar a Hull, su ciudad natal.
La expedición no fue continua. Bushby le contó a la BBC que de los 28 años, unos 15 los pasó efectivamente caminando. El resto fueron paradas forzadas por problemas de visados, la crisis financiera de 2008 y la pandemia. Durante las esperas vivió temporadas en México, pero siempre retomó el recorrido exactamente donde lo había dejado.
Antes del reencuentro con su madre Angela, el municipio de Hull organizó una recepción frente al ayuntamiento. Bushby llegó, saludó a la multitud y bromeó: «Perdón por hacerlos esperar». Después caminó los últimos metros hasta la puerta de la casa, donde un cartel le daba la bienvenida.
La historia ya tiene destino cinematográfico: el director Werner Herzog prepara un documental llamado «Walk of Life» sobre la travesía. Una aventura que empezó con dos reglas simples y terminó ocupando casi la mitad de una vida.
Fuente: Tiempo de San Juan · 2026-11-02
Fuente: Tiempo de San Juan