Leonardo Ponzio debuta en un superclásico como entrenador con estadísticas que cualquier técnico envidiaría: 79% de efectividad en los ocho partidos que dirigió desde que reemplazó a Coudet al frente de River.
El balance es claro: seis victorias, un empate y una sola derrota. El equipo convirtió 15 goles y recibió apenas 7, con tres vallas invictas. El pico del ciclo llegó en Córdoba, con el 3-0 sobre Belgrano.
Hay un dato que pinta especialmente bien de cara a la visita a la Bombonera: River rinde mejor de visitante que en el Monumental. Como local, el Millonario cayó ante Huracán (1-2) y solo ganó dos de cuatro. Como visitante, en cambio, ganó tres de cuatro: Banfield (3-2), Atlético Tucumán (2-1) y Belgrano (3-0), con un empate ante Sarmiento.
El propio Ponzio sabe que los números no cuentan todo. El equipo todavía no convence en lo futbolístico: le falta solidez atrás y contundencia arriba, dos puntos que el León tiene marcados en rojo para corregir antes del domingo.
Lo que sí está claro es el contexto en el que llegó al cargo: cuando asumió, River estaba afuera de los ocho clasificados a los playoffs de la Zona B del Clausura y lejos de asegurarse un lugar en la Copa Libertadores 2027. Hoy, el Millonario ya tiene casi un pie en los octavos y sigue con chances de clasificar a la Copa.
El superclásico en La Boca es la prueba más exigente del ciclo. Y Ponzio la enfrenta con el respaldo de los resultados, aunque sabe que el partido del domingo tiene una lógica propia que ninguna estadística garantiza.
Fuente: Olé · 26 de octubre de 2026
Fuente: Olé