El invierno arrancó y con él volvió uno de los riesgos más silenciosos del hogar: el monóxido de carbono. La Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público de San Juan salió a recordarle a la comunidad cómo evitar intoxicaciones antes de que lleguen los primeros casos graves de la temporada.
El problema es que este gas no tiene olor, color ni sabor. No lo ves, no lo olés, no lo sentís hasta que ya es tarde. Se genera cuando estufas, braseros, calefactores, hornallas u hornos no queman bien, especialmente en ambientes cerrados y sin ventilación.
También puede aparecer si quemás leña, carbón, kerosén, nafta, plástico o gas en espacios sin circulación de aire. El resultado puede ir desde una intoxicación leve hasta la muerte.
¿Cómo saber si te estás intoxicando?
Los síntomas más frecuentes son:
- Mareos y dolor de cabeza
- Náuseas y vómitos
- Somnolencia y debilidad
- Sensación de desmayo
- Dificultad para respirar
Si notás alguna de estas señales, salí al aire libre de inmediato y andá al centro de salud más cercano. No esperes a ver si pasa solo.
Lo que tenés que hacer (y lo que no)
Hacé esto:
- Ventilá los ambientes todos los días, aunque haga frío.
- Controlá que la llama de las hornallas sea azul (si es amarilla o naranja, hay problema).
- Mantené despejadas las rejillas y conductos de ventilación.
- Llamá a un gasista matriculado para revisar los artefactos antes del invierno.
Evitá esto:
- Dejar braseros o estufas encendidos mientras dormís.
- Usar el horno como calefactor.
- Cerrar completamente los ambientes.
- Instalar calefactores en baños o dormitorios sin ventilación.
Desde la Secretaría fueron directos: «Cuidarse del monóxido de carbono salva vidas». No es exageración. Cada invierno en Argentina mueren personas por algo que se puede prevenir con ventilación y un poco de atención.
Fuente: Tiempo de San Juan · 28 de mayo de 2026
Foto: Alisa Anton / Unsplash
Fuente: Tiempo de San Juan