Los empleados de comercio de San Juan están usando tarjetas de crédito y préstamos para comprar comida. No es para pagar vacaciones ni electrodomésticos: es para llegar al supermercado. Así lo advirtió el Sindicato Empleados de Comercio (SEC) de la provincia.
Mirna Moral, secretaria general del SEC, explicó que el problema viene de antes pero se profundizó con la caída del poder adquisitivo. El salario básico del sector está en $1.330.000 y con el último acuerdo paritario entre CAME y FAECYS —todavía sin homologar— llegaría a $1.350.000. Sumando adicionales, los ingresos mensuales rondan entre $1.400.000 y $1.500.000.
El problema es que ese número no alcanza. Según Moral, para no caer por debajo de la línea de pobreza se necesitan al menos $1.700.000 por mes. La diferencia de hasta $300.000 es la que muchos trabajadores cubren con deuda.
«Las deudas no son por compras de alto valor, son para garantizar la alimentación», señaló la dirigente. Préstamos y cuotas en tarjeta para ir al supermercado: esa es la realidad que describe el sindicato.
Y si alguien piensa en buscar un segundo trabajo para compensar, la jornada comercial en San Juan lo complica bastante. En la provincia, muchos comercios funcionan con horario partido: los empleados entran cerca de las 8, trabajan hasta las 13.30 y vuelven al puesto entre las 16 y las 16.30. Ese esquema ocupa casi todo el día útil y deja poco margen para otra actividad.
Moral reconoció que conseguir trabajo nocturno después de esa jornada tampoco es fácil. Quienes trabajan media jornada tienen más chances de sumar ingresos extra, pero para los de horario completo y partido la salida es mucho más estrecha.
El acuerdo paritario que elevaría el básico a $1.350.000 aún espera homologación. Mientras tanto, la brecha con la línea de pobreza sigue abierta y las deudas siguen creciendo.
Fuente: Tiempo de San Juan · 30 de octubre de 2026
Fuente: Tiempo de San Juan