Un equipo internacional de científicos publicó en la revista Nature los resultados de una investigación que analizó el vínculo entre perros de caza y sus cuidadores en comunidades rurales de Alemania, Mongolia, Madagascar, Vanuatu y Perú. La conclusión fue clara: más allá de las diferencias culturales, los perros se comportan de forma muy similar con las personas en todo el mundo.
El estudio evaluó a 164 perros entre octubre de 2022 y septiembre de 2024, bajo la dirección de Juliane Bräuer, de la Universidad Friedrich Schiller de Jena, Alemania. Cada pareja humano-perro participó en seis pruebas que midieron obediencia, comunicación, seguimiento de gestos y reacción ante problemas sin solución.
Uno de los ejercicios más reveladores fue el de señalamiento: una persona indicaba cuál de dos recipientes escondía comida. En Alemania, Madagascar y Mongolia, los perros acertaron más de lo que correspondería al azar, lo que confirma que siguieron la señal humana. En Vanuatu y Perú los resultados fueron positivos pero no alcanzaron certeza estadística.
Más del 90% de los participantes en los cinco países dijo que podía contar con su perro y que el animal intentaría protegerlo ante una amenaza. Ese dato fue consistente sin importar el continente ni las condiciones de vida.
Sí hubo algunas diferencias. Los perros alemanes respondieron más rápido al llamado, fueron más persistentes ante problemas y jugaron más con sus dueños frente a objetos desconocidos. Los investigadores atribuyen eso al entrenamiento formal y los exámenes que deben aprobar los perros de caza en zonas rurales de ese país.
También se destacó Vanuatu: sus dueños fueron los mejores interpretando el comportamiento de sus animales, con un promedio de acierto del 81,7%. El estudio lo vincula con la caza de cerdos salvajes en bosques densos, donde entender las señales del perro puede ser la diferencia entre volver con comida o no.
Los autores reconocieron que sus conclusiones aplican principalmente a perros de caza y que las pruebas fueron diseñadas desde una perspectiva occidental, lo que podría no captar habilidades propias de otros contextos. Propusieron desarrollar nuevos experimentos adaptados a la vida cotidiana de los perros en distintos entornos.
«Las diferencias sustanciales entre culturas alrededor del mundo no parecen tener una gran influencia en este vínculo», concluyeron los investigadores. En otras palabras: el perro es el mejor amigo del hombre en todos los idiomas.
Fuente: Infobae · 30 de octubre de 2026
Fuente: Infobae