Una conductora de Uber que trabajaba en moto fue víctima de un robo en el barrio General Acha, en la intersección de calles Arnobio Sánchez y Correa. El hecho ocurrió cuando un hombre se acercó al vehículo y le arrancó el celular del soporte, aprovechando que estaba a la vista mientras ella esperaba un pasajero.
El ladrón escapó por un boquete en el predio del club Árbol Verde, lo que complicó la búsqueda inmediata. Pero la historia no terminó ahí.
Horas después, cerca de las 00:30, personal de la Motorizada N° 1 interceptó a un hombre identificado como Levis, de 29 años, vecino del barrio Echeverría. Lo que llamó la atención de los efectivos fue que llevaba consigo un teléfono Samsung A32 y no pudo demostrar que era suyo.
Los policías convocaron a la conductora, de 31 años, a la comisaría. Ella reconoció el dispositivo como el que le habían robado esa misma noche.
Por orden del ayudante fiscal de la UFI Delitos contra la Propiedad, Levis quedó imputado en una causa por Hurto Simple. Las actuaciones judiciales siguen su curso.
El caso muestra una vez más los riesgos que enfrentan quienes trabajan con tecnología visible en la vía pública, especialmente en el rubro de las aplicaciones de transporte. La Justicia deberá definir los pasos siguientes en las próximas jornadas.
Fuente: Diario de Cuyo · 31 de octubre de 2026
Fuente: Diario de Cuyo