El Gobierno nacional dio otro paso en su agenda desreguladora y esta vez le tocó a la Revisión Técnica Obligatoria (RTO). La Secretaría de Transporte publicó este miércoles la Resolución 32/2026 en el Boletín Oficial, una reforma que cambia de raíz cómo funciona el sistema de inspección vehicular en todo el país.
El cambio más concreto: se reabre el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos, que desde una modificación de 2023 venía con el ingreso bloqueado. Ahora, cualquier taller con capacidad técnica suficiente puede anotarse a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD), sin costo y de forma digital.
La idea es simple: más talleres habilitados = más oferta = más competencia. Y con más competencia, el Gobierno espera que los precios bajen —o al menos que no los fije el Estado. La resolución es explícita: las tarifas quedan libradas al mercado. El rol del Estado se limita a registrar, controlar estándares y emitir documentación.
Otro punto clave: los talleres inscriptos podrán inspeccionar todo tipo de vehículos —particulares, comerciales, de pasajeros, de carga, antiguos y especiales— sin restricciones por categoría. Antes, esa segmentación generaba cuellos de botella.
La reforma también se alinea con el Decreto 196/2025, que ya había modificado la reglamentación de la Ley Nacional de Tránsito. En ese marco, se eliminan requisitos considerados «meramente formales», aunque el Gobierno aclara que los estándares técnicos vinculados a la seguridad vial se mantienen.
En materia de infraestructura digital, se ordenó el desarrollo de una base informática nacional que deberá estar operativa en 90 días. Ahí se centralizará toda la información: vehículos inspeccionados, resultados y certificados emitidos. Todos los talleres habilitados deberán cargar sus datos para garantizar la interoperabilidad del sistema.
Además, los certificados digitales de revisión técnica tendrán la misma validez legal que la clásica oblea en el parabrisas. La CNRT fiscalizará y auditará a los talleres, mientras que la ANSV deberá adaptar su normativa interna a los nuevos criterios.
El interrogante que queda abierto es si la mayor competencia efectivamente se traduce en mejores precios para los conductores, o si la desregulación termina beneficiando solo a los talleres con más espalda para escalar.
Fuente: MDZ Online · 3 de junio de 2026
Foto: Enis Yavuz / Unsplash
Fuente: MDZ Online