El ajuste de Milei tuvo un costo concreto para las provincias: desde que arrancó su gestión, el acumulado en rojo por caída de recursos coparticipables y transferencias no automáticas llega a $15,3 billones. San Juan perdió $700 mil millones. No es un dato menor.
Buenos Aires es la más afectada con $10,9 billones perdidos —unos $622.235 por habitante—, seguida por Santa Fe ($2,2 billones) y Córdoba ($1,9 billones). Chaco, Entre Ríos, Santiago del Estero y Tucumán también superan el billón de pérdida.
¿Qué pasó con los ingresos? Las retenciones cayeron 39,7%, los derechos de importación bajaron 26,7% y los aportes a la seguridad social se redujeron 5,1% por pérdida de empleo formal. Todo eso pegó directo en la plata que llega a las provincias.
El resultado en la gente: más dificultades para llegar a fin de mes, menos consumo de alimentos y mayor dependencia del crédito. Los números del ajuste siempre terminan teniendo cara.



