Estados Unidos puso precio a la información. El Departamento de Estado lanzó a través del programa “Rewards for Justice” una campaña directa pidiendo datos sobre los líderes clave del régimen iraní. La recompensa: hasta 10 millones de dólares para quien aporte información útil sobre sus paraderos o actividades.
El nombre más importante en la lista es Mojtaba Jamenei, el nuevo líder supremo de Irán, que asumió tras la muerte de su padre Alí Jamenei. El otro objetivo es Ali Larijani, asesor de seguridad nacional. Dos figuras en el corazón del poder iraní en medio de una guerra que ya está cambiando el tablero de Medio Oriente.
El mensaje de la campaña es contundente: “Si tenés información sobre estos líderes terroristas iraníes, mandanos un tip. Podrías calificar para una recompensa y reubicación.” Sí, también ofrecen protección y nueva identidad para quien decida hablar.
Es una táctica que Estados Unidos usó antes en el caso de líderes terroristas. Esta vez la apuesta es más alta: Irán está en guerra abierta con Israel y EEUU, y cualquier inteligencia sobre su conducción puede ser decisiva.



