Un solo tuit de Trump y el petróleo hizo un viaje de ida y vuelta. Después de que el crudo tocara casi 120 dólares el barril el lunes —su valor más alto en años— las declaraciones presidenciales cambiaron el juego por completo.
Trump dijo que el conflicto con Irán estaba “prácticamente terminado” y planteó “tomar el control” del Estrecho de Ormuz. Eso fue suficiente para que el Brent se desplomara más del 6%, cayendo a alrededor de 92 dólares. El WTI bajó aún más: 6,05% hasta llegar a 89 dólares.
¿Qué pasó exactamente? El lunes el mercado entró en pánico por el miedo a que Irán cerrara el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial. El precio se disparó. Pero cuando Trump insinuó que la guerra podría terminar pronto, los traders salieron a vender y el crudo se derrumbó.
Ahora bien, los analistas no cantan victoria. La incertidumbre sigue siendo muy alta: el conflicto no terminó, Irán atacó un petrolero el fin de semana, y las amenazas mutuas siguen escalando. Un dato que emerge hoy puede revertir todo mañana.
Para Argentina, la baja es alivio momentáneo. El Gobierno mira de cerca porque un petróleo alto complica la meta de inflación. Pero nadie sabe cuánto va a durar esta calma.



