Los números están ahí y son difíciles de ignorar: la industria argentina perdió aproximadamente 100.000 puestos de trabajo desde fines de 2023. Un informe de la Universidad de Buenos Aires, elaborado por los centros AESIAL y CEHEAL, puso en blanco y negro lo que ya se venía sintiendo en el sector.
El panorama es serio. La participación industrial en el PBI bajó del 16,5% en 2023 al 13,7% en 2025, un nivel comparable con el de antes de la Segunda Guerra Mundial. De 24 sectores industriales relevados, 22 registraron caídas en su producción. Los más golpeados: metalurgia, calzado, curtiembres e industrias de la construcción, con bajas de entre 20% y 25%.
Lo que más preocupa es la comparación con otros sectores que sí crecieron en el mismo período: finanzas (+25%), minería (+17,9%) y agro (+14,1%). La brecha entre quienes ganan y quienes pierden en este modelo económico es cada vez más evidente.
Para la región cuyana, donde la minería viene expandiéndose, estas cifras tienen una doble lectura: el sector extractivo crece, pero la generación de empleo industrial —que es el que transforma materias primas— sigue en caída libre.
El informe advierte que esta tendencia podría dejar marcas estructurales que van a costar años revertir.
Fuente: Los Andes



