Un festejo dentro del Penal Nº40 de Lomas de Zamora volvió a poner el foco sobre los límites de la vida en prisión. Paola “Malala” Galeano, interna e influencer con cerca de 300 mil seguidores, celebró su cumpleaños con una temática completamente rosa y compartió el video en redes sociales, donde se viralizó en pocas horas.
Arcos de globos, cortinas de cotillón, luces led, parlantes con música y una torta con corona formaron parte de la escena en el pabellón. “¡Mi último cumpleaños en la cárcel! 12 cumpleaños encerrada, basta para mí y pronto para todos. #BarrioPrivado”, escribió la mujer, frase que generó tanto mensajes de apoyo como fuertes cuestionamientos.
Galeano fue condenada en 2014 por el Tribunal en lo Criminal Nº5 de La Matanza como partícipe necesaria de homicidio en ocasión de robo, tras un hecho ocurrido en 2013 en el que fue asesinado Carlos Alberto Gauna. Según se ventiló en el juicio abreviado que aceptó, aportó información clave sobre la víctima y su paradero. Un recurso posterior ante la Suprema Corte bonaerense fue rechazado.
Actualmente, se encuentra a menos de un año de recuperar la libertad: su salida estaría prevista para el 31 de agosto. Mientras algunos usuarios celebraron que “ya falta poco”, otros recordaron que “al que mataron no cumple más años” y apuntaron contra el sistema penitenciario bonaerense por permitir este tipo de celebraciones.
Redes sociales, reinserción y respeto por las víctimas
Más allá de la estética rosa —marca personal que también se refleja en paredes y rejas pintadas dentro del penal—, el episodio instaló una discusión sensible: el uso de redes sociales desde la cárcel, los criterios de reinserción y el impacto de estas publicaciones en las familias de las víctimas. El video del cumpleaños, lejos de ser un posteo más, volvió a abrir una pregunta incómoda sobre cómo se equilibran derechos, controles y memoria.



