Un nacimiento poco común que vuelve a poner al okapi en foco
El Zoológico de Sacramento confirmó el nacimiento de una cría macho de okapi, una especie protegida y en peligro de extinción, cuyo aspecto suele despertar sorpresa por su combinación de rasgos similares a la cebra y la jirafa. El animal fue llamado Moki, un nombre formado a partir de los de sus padres: Molimo y Kivuli.
Según informó la institución, Moki crece día a día y ya pesa alrededor de 113 kilos. Su comportamiento es el esperado para la especie: curiosidad progresiva por el entorno, pero con una presencia en el hábitat que depende de su propia comodidad, algo habitual en las primeras etapas de vida.
El nacimiento es considerado un hecho relevante para la conservación del okapi, un mamífero poco común y pariente cercano de la jirafa. Ambas especies comparten un ancestro común de hace aproximadamente 16 millones de años, y existen registros fósiles del linaje del okapi de hace 5,5 millones de años.
A diferencia de la jirafa, el okapi tiene cuello más corto y pelaje pardo-rojizo, con rayas blancas y negras en las patas que funcionan como camuflaje en la vegetación densa. Es un animal solitario, diurno y tímido, con una lengua prensil de hasta 45 centímetros, clave para alimentarse de hojas, frutos y hongos.
Desde el zoológico explicaron que las crías suelen pasar sus primeros meses ocultas y con poco movimiento, volviéndose más activas con el crecimiento. También destacaron que este nacimiento fue posible gracias al trabajo coordinado de equipos de cuidado animal, veterinaria, nutrición e instalaciones, en un contexto donde la población mundial de okapis se estima entre 10.000 y 20.000 individuos.
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