El fútbol en San Juan no siempre terminó con el silbato final en 2026. A lo largo del año, al menos ocho episodios de violencia dentro y fuera de las canchas derivaron en intervenciones policiales, denuncias penales y resoluciones judiciales. Árbitros golpeados, jugadores apedreados, un DT imputado y hasta un disparo de arma de fuego forman parte de un año que dejó una postal preocupante.
Lo más grave ocurrió el 15 de marzo, antes del partido entre Sportivo Desamparados y Marquesado. Una pelea por lugares de estacionamiento terminó con Diego Maximiliano Castro disparándole a Facundo Cabello, que recibió un balazo en la pierna y fue trasladado al Hospital Rawson. Castro fue juzgado por juicio abreviado y condenado a un año de prisión condicional, sin cumplir pena efectiva.
En junio, un partido de cuarta división entre San Lorenzo y El Encón terminó con un jugador detenido. Leandro Nievas Segura, de 18 años, le dio un puñetazo en el cuello al árbitro asistente Fernando Medina tras una discusión arbitral. Quedó vinculado a un expediente contravencional que, hasta el cierre de este informe, no tenía resolución definitiva.
El clásico entre Unión de Villa Krause y Sportivo Desamparados del 21 de septiembre fue otro punto de quiebre. Hubo peleas entre planteles, piedrazos desde la tribuna y un futbolista retirado en camilla con una herida en la cabeza. El DT de Desamparados, Mauricio Del Cero, terminó denunciado por golpear al preparador físico rival. El caso se cerró el 27 de octubre con un acuerdo: Del Cero pagó $100.000 a la víctima y se extinguió la acción penal.
Un mes después, el 21 de octubre, el colectivo que trasladaba al plantel de Unión fue atacado a pedradas en la Esquina Colorada, Rivadavia, con custodia policial incluida. Dos jugadores resultaron heridos. El detenido, Franco Emanuel Cuello, de 28 años, vinculado a la hinchada de Del Bono, obtuvo una probation: un año de trabajos comunitarios y reparación simbólica, sin condena.
Hubo más:
- En febrero, el árbitro Juan Ignacio Saball, de 21 años, fue golpeado en la cancha de Colón Junior por intentar filmar los incidentes tras una semifinal de futsal. Radicó denuncia, pero no hubo imputados.
- El 10 de octubre, una terna arbitral fue agredida en un partido entre Libertad Juvenil y Defensores de los Andes tras cobrar un penal. La Liga Sanjuanina suspendió un año al jugador y al masajista señalados; la denuncia penal sigue en trámite.
- El 16 de octubre, el plantel de San Damián fue apedreado en el vestuario durante el entretiempo contra Árbol Verde. El futbolista Marco Manrique terminó con un corte en la cabeza. No hubo detenidos.
El patrón que se repite es claro: la violencia no distingue entre protagonistas ni categorías. Lo que varía es la respuesta judicial, que en algunos casos llegó rápido y en otros todavía no llegó.
La Liga Sanjuanina y los organismos de seguridad tienen pendiente una respuesta estructural. Porque si cada fin de semana hay que preguntarse si el partido va a terminar en la cancha o en Tribunales, algo está muy mal.
Fuente: Tiempo de San Juan · 1 de noviembre de 2026
Fuente: Tiempo de San Juan