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La enfermera de Rawson que tiene 25 ahijados y nunca cobró una consulta

Patricia Molina trabaja en el Hospital Rawson hace más de dos décadas y, cuando termina su turno, sigue cuidando vecinos y familiares sin cobrar nada. Sus ahijados son 25.

La enfermera de Rawson que tiene 25 ahijados y nunca cobró una consulta

Una enfermera de Rawson convirtió el cuidado en un estilo de vida que va mucho más allá del ambo y el hospital. Patricia Molina, licenciada en Enfermería con 21 años de carrera en el Hospital Rawson, atiende a vecinos, amigos y familiares fuera de su horario laboral sin cobrar un peso.

Su historia arrancó de abajo. Criada en Rawson, hija de un empleado público, Patricia tuvo que trabajar desde adolescente —en tareas de uva de exportación y cuidado de chicos— para poder estudiar. Viajó sola a La Rioja para recibirse en la Universidad Nacional de La Rioja, y cuando su papá enfermó gravemente en el último año de carrera, volvió a San Juan apenas tuvo el título en mano.

Su primer trabajo fue en terapia intensiva de una clínica privada. Al año siguiente sumó el sistema público de salud, y durante ocho años sostuvo esa doble jornada. Nunca paró de formarse: diplomaturas, cursos, herramientas nuevas. La vocación, dice ella, no tiene horario de cierre.

En el barrio la conocen bien. Cuando alguien necesita orientación médica, una inyección o simplemente saber qué hacer ante un síntoma, golpean la puerta de Patricia. Ella abre y ayuda. Siempre gratis.

«Creo que hubo trabajo, estudio, responsabilidades familiares y sobre todo una vocación que trato de demostrar en la vida cotidiana», contó. No busca reconocimiento: es, simplemente, su manera de entender la profesión.

El dato que más sorprende es otro: Patricia tiene 25 ahijados. Los nombra a todos de memoria y asegura que intenta mantener contacto diario con cada uno. «Con cada uno intento estar atenta a lo que les pasa y acompañarlos en los momentos importantes», explicó. Para ella, ser madrina no es un título honorífico: es un compromiso activo.

«Es una experiencia hermosa ser parte de esas vidas», dice, y lo dice en serio.

En un sistema de salud que suele pedir más de lo que da, Patricia Molina es de las que dan igual cuando nadie mira. Después de dos décadas, sigue encontrando en eso una razón para seguir.

Fuente: Tiempo de San Juan · 30 de octubre de 2026

Fuente: Tiempo de San Juan

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