“Quieren mi renuncia, pero no se les va a dar”. Con esa frase, Victoria Villarruel salió a responder las críticas que recibió desde sectores de La Libertad Avanza y profundizó la tensión pública con el presidente Javier Milei y dirigentes del espacio.
El cruce se intensificó después de que el diputado y exministro de Defensa Luis Petri la acusara de “apostar al fracaso del Gobierno” y de actuar de forma “funcional a la oposición”. También recordó la alusión del Presidente durante la apertura de sesiones ordinarias, cuando habló de dirigentes que soñaban con el “sillón de Rivadavia”, comentario interpretado como dirigido a su vice.
La respuesta por IOSFA y el contraataque en X
Villarruel eligió la red social X para contestar. Cuestionó a Petri por el “vacío” que —según planteó— dejó en el IOSFA (Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad) y afirmó que cientos de miles de militares y sus familias quedaron sin atención médica. Incluso aseguró seguir “atentamente” la causa judicial vinculada a la obra social.
En otro mensaje, fue directa: “Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar”. Y precisó que ocupará su cargo hasta el 10/12/2, defendiendo su permanencia “con honestidad” y señalando que quien no esté de acuerdo podrá expresarlo en el próximo turno electoral.
La escalada ocurre en medio de una relación que quedó expuesta durante la apertura de sesiones en el Congreso, con un saludo frío y gestos que evidenciaron distancia. Mientras Milei denunció un “ataque coordinado” del Congreso, medios y sectores empresarios, la interna oficialista suma un nuevo capítulo que abre interrogantes políticos dentro del propio Gobierno.



