Mientras el mundo tiene los ojos puestos en Medio Oriente, en el extremo sur del planeta ocurrió algo que no debería pasar desapercibido: el rompehielos británico RRS Sir David Attenborough volvió a cruzar aguas argentinas, esta vez luciendo la bandera del gobierno ilegal de las Islas Malvinas.
El buque, operado por el British Antarctic Survey y valuado en 200 millones de libras esterlinas, zarpó desde Punta Arenas, Chile, y navegó en el extremo sur de América antes de dirigirse a las islas. Las plataformas de seguimiento marítimo lo registraron con total claridad.
Argentina desconoce y declara ilegal la existencia del “Falkland Islands Government”. Que un buque cruce aguas argentinas con esa bandera no es un accidente logístico: es un gesto político calculado.
El Gobierno argentino, en ocasiones anteriores, argumentó que el paso del buque se realiza bajo la figura de “paso inocente” y que por eso no puede ser interceptado. Una salida jurídica que muchos argentinos encuentran insatisfactoria.
Con 129 metros de eslora, capacidad para 90 personas y tecnología de avanzada para investigación polar, el Sir David Attenborough es también parte de la red logística que conecta Malvinas, Georgia del Sur y la Antártida con puertos de apoyo sudamericanos. Una presencia que incomoda y genera debate.
Fuente: Canal 26



