La discusión por la reforma laboral entró en su etapa decisiva y volvió a poner sobre la mesa una preocupación central para las provincias: el impacto fiscal. Este jueves, tres gobernadores del Norte argentino se reunieron en Buenos Aires con el ministro del Interior, Diego Santilli, para reclamar una compensación por la pérdida de recursos que generarían los cambios en el Impuesto a las Ganancias.
Reclamo de fondos y peso político en el Senado
El encuentro se realizó en la Casa de Salta y reunió a Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), mandatarios considerados dialoguistas y con influencia clave en la Cámara alta. El objetivo fue acercar posiciones antes del tratamiento del proyecto de reforma laboral en el Senado, previsto para la semana próxima.
Durante la reunión, los gobernadores advirtieron sobre la merma de fondos coparticipables que sufrirían las provincias y también plantearon inquietudes por la situación de las rutas nacionales. Santilli se comprometió a llevar estos reclamos a la mesa política del Gobierno, que se reuniría en la Casa Rosada.
Tras la cumbre, Sáenz destacó la importancia del proyecto para promover la formalidad, el empleo y la modernización de una ley laboral antigua, pero subrayó que no debe perjudicar a las provincias ni a los gremios. En ese marco, propusieron alternativas como la coparticipación del impuesto al cheque y advirtió que Salta perdería unos 80.000 millones de pesos si la iniciativa avanza sin cambios.
El gobernador salteño también señaló que la recaudación provincial viene cayendo por la baja del consumo y del IVA. Desde el Gobierno nacional, Santilli calificó la reunión como positiva y aseguró que se analizan las cuentas fiscales de cada provincia junto al ministro de Economía, Luis Caputo, en una estrategia orientada a la baja de impuestos. Con un Senado dividido, ¿alcanzarán estas negociaciones para destrabar el proyecto?
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