78.000 empleados de la división de semiconductores de Samsung se quedaron con un «bono IA» de hasta 400.000 dólares por persona después de amenazar con el mayor paro en la historia de la empresa surcoreana. El acuerdo fue ratificado este miércoles con el 73,7% de los votos a favor, con una participación récord del 95,5%.
El conflicto venía cocinándose desde diciembre pasado. Los trabajadores exigían una tajada de las ganancias históricas que la inteligencia artificial le estaba generando a Samsung, pero sin ver un peso extra en sus bolsillos. La compañía multiplicó casi por seis su beneficio neto en el primer trimestre de 2026, llegando a unos 31.790 millones de dólares, impulsada por la demanda global de chips de memoria para centros de datos de IA.
El punto central del pacto es una bonificación especial para la división de semiconductores equivalente al 10,5% del desempeño operativo, sin techo máximo de pago. El esquema rige por 10 años, hasta 2035, siempre que se cumplan objetivos mínimos de rentabilidad. Además incluye una suba salarial del 6,2% y mejoras en prestaciones como ayudas por nacimiento de hijos y préstamos para vivienda.
La huelga estaba programada del 21 de mayo al 7 de junio, con más de 47.000 trabajadores convocados. De haberse concretado, habría sido el mayor paro en la historia de Samsung. El Gobierno surcoreano terminó actuando como mediador ante el riesgo de pérdidas multimillonarias: Samsung sola representa el 12,5% del PIB de Corea del Sur y sus chips el 35% de las exportaciones del país.
El resultado no fue parejo entre los sindicatos. El mayoritario, con unos 57.000 afiliados concentrados en semiconductores, apoyó el acuerdo con el 80,6% de sus votos. El segundo sindicato habilitado, con poco más de 8.000 votantes, apenas llegó al 21,1% de apoyo. Y un tercer gremio, el Donghaeng —que representa a empleados de la división de móviles y electrodomésticos—, directamente denunció haber sido excluido de la votación y pidió medidas cautelares para suspenderla.
La brecha es clara: los trabajadores de la división de chips recibirán entre 140.000 y 400.000 dólares en bonos este año, mientras que los de la división de electrónica de consumo cobrarán apenas unos 4.000 dólares.
El caso abrió un debate más amplio sobre cómo distribuir las ganancias de la IA. Un alto funcionario presidencial surcoreano llegó a proponer un «dividendo nacional»: usar el excedente fiscal generado por la IA para financiar programas sociales. Una idea que, por ahora, quedó flotando en el aire.
Fuente: Tiempo de San Juan · 27 de mayo de 2026
Foto: Jonathan Kemper / Unsplash
Fuente: Tiempo de San Juan