El fútbol argentino podría volver a jugarse este fin de semana o entrar en un parate total. Este martes, el Comité Ejecutivo de la Liga Profesional de Fútbol se reúne para definir si se mantiene el paro anunciado por la AFA, que debe comenzar el jueves 5 y extenderse hasta el domingo 8, afectando a todas las categorías.
La medida fue votada el lunes 23 de febrero, cuando la AFA decidió suspender la fecha 9 del Torneo Apertura de Primera y toda la actividad del Ascenso en rechazo a la denuncia de ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero). La presentación judicial apunta contra Claudio Tapia y Pablo Toviggino, citados a indagatoria por la presunta apropiación indebida de tributos y recursos de la seguridad social por más de 19.353 millones de pesos.
Rechazo en las tribunas y presión interna
El anuncio generó un fuerte malestar entre los hinchas. Las redes sociales se llenaron de críticas y en varios estadios hubo silbidos e insultos dirigidos a la conducción de la AFA. En una encuesta realizada por Olé, el 82% de casi 50.000 votantes se manifestó en contra del paro.
En la previa de los partidos, clubes como San Lorenzo, Instituto y Newell’s salieron al campo con camisetas en apoyo a la AFA bajo la consigna “Basta de Perseguirnos”, aunque desde las tribunas la reacción fue adversa. Otros equipos, como River, Racing y Estudiantes, no emitieron comunicados, y el Pincha no participó de la reunión donde se impulsó la huelga.
La propuesta de avanzar con el paro fue planteada inicialmente por Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, y acompañada por dirigentes de Lanús, Instituto, Platense, Atlético de Tucumán, Banfield y varios clubes del Ascenso. Ahora, con la fecha en riesgo, la decisión final queda en manos de la Liga: ¿se sostiene la medida o se busca descomprimir el conflicto?



