Una decisión judicial que reabre el debate
Un fallo de impugnación benefició al gendarme retirado Héctor Mauricio Adaro, de Barreal, al reducir su condena por abusos sexuales y permitirle continuar en libertad. La pena quedó en 3 años de prisión de cumplimiento condicional, pese a que se mantuvo su responsabilidad penal por los hechos.
La resolución fue firmada esta semana por el juez Juan Carlos Caballero Vidal, quien confirmó la culpabilidad por abuso sexual simple reiterado contra dos niños, pero consideró que la condena original carecía de una adecuada fundamentación y no ponderó correctamente los atenuantes.
Adaro había sido condenado en septiembre de 2024 a 4 años de cárcel. Ahora, el magistrado entendió que correspondía una pena menor, en línea con el planteo parcial de la defensora María Filomena Noriega, que había solicitado la revisión del fallo.
Los abusos ocurrieron entre 2018 y 2019 y fueron denunciados recién en 2023. Las víctimas, una nena de 10 años y un nene de 8, eran hijos de compañeros de trabajo del acusado, en un contexto de confianza entre las familias que, según se probó en el juicio, fue aprovechado para cometer los hechos.
Con esta decisión, Adaro seguirá libre: nunca estuvo detenido durante el proceso. El juez ordenó que fije domicilio, quede bajo control del patronato y cumpla reglas de conducta. El caso vuelve a poner en foco el alcance de las penas condicionales en delitos de fuerte impacto social.
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