A 32 años del atentado que mató a 85 personas en la sede de la AMIA, la causa judicial volvió a recibir material explosivo. En diciembre de 2025, la Unidad Fiscal UFI-AMIA tomó declaración a cuatro disidentes iraníes en Francia, quienes habían declarado por primera vez en 1998 y ahora ampliaron su testimonio con nuevas pruebas.
El testimonio más contundente llegó del disidente Hadi Roshan Ravani, quien identificó como organizador del atentado a Alí Asghar Hejazi, jefe de inteligencia del gobierno iraní y mano derecha del Ayatola Jamenei, asesinado el 28 de febrero por las fuerzas de Estados Unidos e Israel.
Ravani aseguró que el ataque fue ejecutado por Hezbolá con apoyo y financiamiento directo de Irán, y que la planificación comenzó en 1983 cuando Mohsen Rabbani fue enviado a Argentina específicamente con ese propósito. Una operación de más de diez años de preparación para cometer uno de los atentados más letales de la historia.
Estas nuevas declaraciones cobran una dimensión diferente en el contexto actual: el Líder Supremo que supervisó esa operación ya murió. Pero el nuevo liderazgo iraní sigue siendo el mismo régimen que planeó el atentado hace más de cuatro décadas.
Para las familias de las 85 víctimas, la verdad judicial sigue siendo la deuda más importante que tiene la Argentina.
Fuente: Canal 26



