Algo raro está pasando en Gualcamayo, la mina de oro de Jáchal que maneja el empresario español Juan José Retamero. La partida de Marcelo Agulles, jefe de comunicaciones durante casi 15 años, es la tercera salida de un directivo de alto nivel en poco tiempo. Y el silencio que rodea estos movimientos genera cada vez más preguntas.
El primero en irse fue el director ejecutivo Ricardo Martínez, en diciembre pasado, en circunstancias poco claras. Después fue el gerente general Mario Juárez, a comienzos de 2025, en medio de tensiones internas que nadie quiso explicar oficialmente. Ahora Agulles.
El timing es llamativo: Gualcamayo acaba de obtener la aprobación del RIGI para un proyecto de inversión de 665 millones de dólares llamado “Carbonatos Profundos”. En teoría, es el mejor momento para tener al equipo consolidado. En la práctica, es el momento en que más gente se va.
Fuentes del sector minero sanjuanino describen un ambiente de incertidumbre dentro de la operación. La falta de comunicación sobre la dirección estratégica que quiere Retamero genera incomodidad entre los profesionales que llevan años en la empresa.
San Juan espera que Gualcamayo concrete sus ambiciosos planes de expansión. Pero con este nivel de rotación gerencial, las dudas son inevitables.
Fuente: Tiempo de San Juan



