Javier Milei inauguró el 144° período de sesiones ordinarias en el Congreso y dejó una definición geopolítica central: pidió consolidar una “alianza estratégica duradera” con los Estados Unidos y convertirla en política de Estado. “Esto no es sólo un acuerdo entre el Presidente Donald Trump y el Presidente Milei”, planteó, al hablar de afinidad cultural y objetivos compartidos en la región.
Durante un discurso de una hora y 42 minutos, el mandatario sostuvo que “el Atlántico Sur es el terreno de disputas estratégicas de las próximas décadas” y adelantó que enviará iniciativas para fortalecer la coordinación entre fuerzas de seguridad e inteligencia. También mencionó la necesidad de avanzar en un acuerdo comercial con Estados Unidos y en la reforma del Código Aduanero.
En clave interna, prometió “nueve meses de reformas estructurales” y aseguró que cada ministerio tiene listos diez paquetes de proyectos para el Congreso. Defendió la eliminación en su primer mes de gestión de un déficit fiscal de 5% del PBI y afirmó que el país está “saliendo del pozo” sin recurrir a expropiaciones ni default.
El tramo más tenso llegó con duros cruces hacia el kirchnerismo, a cuyos dirigentes acusó de corrupción y de haber entregado el país “a Venezuela y a los terroristas de Irán”. También apuntó contra sectores de izquierda y cuestionó a empresarios por precios que consideró distorsivos, como el del acero y los neumáticos.
Mientras parte del recinto celebró las críticas a la oposición, los anuncios concretos sobre proyectos y plazos quedaron en segundo plano. Con la mirada puesta en un escenario internacional que definió como clave para las próximas décadas, Milei volvió a ubicar el vínculo con Washington en el centro de su estrategia. ¿Será el eje que ordene el debate político que viene?



