Nahuel Agustín Gallo, Cabo Primero de la Gendarmería Nacional, fue liberado en Venezuela y ya vuela de regreso a la Argentina tras permanecer detenido desde el 8 de diciembre de 2024. La confirmación oficial llegó este domingo, luego de que el gobierno venezolano, bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez, dispusiera su liberación.
El gendarme retorna a bordo de un vuelo privado gestionado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que actuó como “puente humanitario”. En la aeronave viajan también Luciano Nakis, protesorero de la AFA, y Fernando Isla Casares, secretario de protocolo, quienes se encontraban en Venezuela por la inauguración de un centro de alto rendimiento en el marco de reuniones vinculadas a Conmebol.
Trabajo diplomático y gestiones del fútbol
Desde la AFA agradecieron públicamente a Rodríguez y a la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por facilitar el contacto que posibilitó el regreso. El presidente Claudio “Chiqui” Tapia sostuvo que la liberación fue resultado de un “trabajo silencioso y mancomunado” con la FVF y Conmebol. Tapia no pudo viajar: el juez en lo Penal Económico Diego Amarante le negó el permiso para salir del país en el marco de una causa que investiga a la AFA.
La noticia también fue comunicada por la esposa del gendarme en redes sociales: “Acabo de hablar con Nahuel y puedo informarles que ya está volando hacia la Argentina”. El canciller Pablo Quirno confirmó que Gallo, quien estaba en situación de desaparición forzada según la Argentina, ya se encuentra fuera del territorio venezolano y agradeció las gestiones de Italia, Estados Unidos y la organización Foro Penal.
Después de 448 días de detención, el reencuentro con su familia es inminente. El caso, atravesado por diplomacia y fútbol, abre interrogantes sobre las gestiones que lo hicieron posible y el rol que distintos actores asumieron en un proceso que mantuvo en vilo a su entorno durante más de un año.



