La pobreza en Argentina mostró una mejora durante 2025, pero las proyecciones advierten que el descenso podría haberse frenado hacia el cierre del año. Según datos oficiales del INDEC, el indicador alcanzó al 31,6% de la población en el primer semestre, con una indigencia del 6,9%, valores menores a los del segundo semestre de 2024.
Desde el Ministerio de Capital Humano indicaron que la tendencia continuó en el tercer trimestre y estimaron una pobreza del 27,5% en ese período, de acuerdo a proyecciones de la cartera que conduce Sandra Petovello. Sin embargo, los números definitivos del segundo semestre recién se conocerán a fines de marzo.
Inflación, canastas y señales de alerta
El panorama cambió con la aceleración de la inflación en el último trimestre de 2025. En diciembre, el índice fue del 2,8%, pero la Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total subieron un 4,1%, impulsadas sobre todo por los precios de los alimentos y la carne.
El economista Gonzalo Carrera, de la consultora Equilibra, explicó que mientras en el tercer trimestre las canastas crecían por debajo de la inflación, en el cuarto trimestre ocurrió lo contrario. En el Gran Buenos Aires, la CBT aumentó en promedio 3,6% frente a una inflación del 2,6%, elevando los umbrales de pobreza e indigencia.
Las estimaciones privadas reflejan este freno: Equilibra calculó una pobreza cercana al 31% en el segundo semestre de 2025, mientras que el Nowcast de la Universidad Torcuato Di Tella proyectó un promedio semestral del 30,6%, con subas marcadas hacia el cuarto trimestre.
En los hogares con niñas, niños y adolescentes, la AUH y la Tarjeta Alimentar jugaron un rol clave. Entre 2023 y 2025, estas transferencias tuvieron una suba real del 14% y llegaron a cubrir el 92% de la CBA. Así, la pobreza en menores de 0 a 14 años bajó del 39,5% al 35,4%, aunque el impacto de la inflación abre interrogantes sobre la sostenibilidad de esa mejora.
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